jueves, 13 de mayo de 2010

CAMILO Y YO (vaya par de dos)



De Don Camilo admiro
que no perdía la oportunidad
de sacarle punta a todo
lo que se le ponía a tiro.
Por eso os voy a presentar
una poesía suya
y luego otra
que lo quiere homenajear.
Tomad nota y apuntad
que el consejo va a empezar.


CAMILO JOSE CELA. (En paz descanse, coño)

Quiero el día que yo muera
poder donar mis riñones,
mis ojos y mis pulmones.

Que se los den a cualquiera.
Si hay un paciente que espera
por lo que yo ofrezco aquí
espero que se haga así
para salvar una vida.
Si ya no puedo respirar,
que otro respire por mí.
Donaré mí corazón
para algún pecho cansado
que quiera ser restaurado
y entrar de nuevo en acción.

Hago firme donación
y que se cumpla confío
antes de sentirlo frío,
roto, podrido y maltrecho
que lata desde otro pecho
si ya no late en el mío.

La pinga la donaré
y que se la den a un caído
y levante poseído
el vigor que disfruté.

Pero pido que después
se la pongan a un jinete,
de esos que les gusta el brete.
Eso sería una gran cosa
yo descansando en la fosa
y mi pinga dando fuerte.

Entre otras donaciones
me niego a donar la boca.
Pues hay algo que me choca
por poderosas razones.
Sé de quien en ocasiones
habla mucha bobería;
mama lo que no debía
y prefiero que se pierda
antes que algún comemierda
mame con la boca mía.

El culo no lo donaré
pues siempre existe un confuso
que pueda darle mal uso
al culo que yo doné.
Muchos años lo cuidé
lavándomelo a menudo.
Para que un cirujano chulo
en dicha transplantación
se lo ponga a un maricón
y muerto me den por culo.

UN PERDIGACHO LADINO (y algo divino, joer!)

Como es sabido hace ya tiempo,
y nada nos viene de nuevo,
que en este bendito pueblo
nadie esta contento
mas que haciendo el calavera.

Creyéndose portentos,
se meten a voceras,
y con grandes aspavientos
predican su estupidez
faltos de toda razón,
con un lenguaje soez…
¡y se quedan tan contentos!,

No se privan de ofender
y encima se ponen chulos,
en su sitio los has de poner
o te acaban dando por culo.

Por eso yo, como Camilo,
A quien hable por mi boca
Replique con decoro,
lo haga como toca
y siga siempre el hilo
o al final, como a loca,
van a buscar tu trasero
y tu suerte no será poca
si no te hacen un abrevadero.

Ni culeros, ni voceras
Mancillarán mi aleteo
Ni acallarán cuchicheos.
De mi boca se oirán trinos
Y de mi culo…¡peos!